diciembre 13, 2017

El cultivo orgánico de marihuana es  diferente que el cultivo mineral. Si te interesa conocer más al respecto, aquí te haremos una  introducción a este método de cultivo más amigable con el medio ambiente.

Hola amigos de la comunidad House of Weed,

En esta nueva entrada queremos tratar un tema del que no hemos hablado antes: la diferencia entre la fertilización orgánica y la mineral.

Queremos tratar este tema porque ambos métodos de cultivo requieren cuidados diferentes, y tienen resultados distintos. La calidad y cantidad del producto final obtenido varía según el método, y por tanto, es bueno entender sus diferencias de antemano y elegir según lo deseado.

Mineral vs. Ecológico

fertilizante organico vs mineral

 

 

 

 

 

 

 

En el cultivo mineral:

Los nutrientes (fertilizantes) que utilizamos son inorgánicos. Son nutrientes de liberación rápida, lo que significa que la planta puede absorberlos directamente cuando riegas. Esto es lo que hace que sea muy importante controlar la cantidad utilizada, siempre en función de las indicaciones del fabricante. Si utilizas más de lo recomendado, la planta se puede quemar en cuestión de horas.

Un dato a favor de este tipo de cultivo es que en él se suele sacar mayor producción.

Los contras de la fertilización mineral son, por un lado, que el material cosechado puede contener restos químicos provenientes de la fertilización. Además, estos residuos pueden dejar mal sabor en los frutos, sobretodo si la fertilización no se hizo en forma rigurosa.

Otro de los grandes contras es que este tipo de fertilización no es amigable con el medio ambiente, afectando el agua y la tierra que utilizamos.

¡OJO!  El cultivo con fertilizantes minerales exige rigurosidad para mantener la EC y el pH. De lo contrario, las plantas no absorberán los nutrientes de forma adecuada y empezarán problemas por carencias y de excesos.

En el cultivo ecológico:

Los nutrientes utilizados son orgánicos y provienen de organismos vivos. Estos nutrientes primero deben ser transformados por microorganismos que habitan en el sustrato para poder ser absorbidos. Al tener que pasar por todo este proceso, la liberación es más lenta. Por tanto, un exceso no va a ser tan perjudicial para la planta, lo puede ir absorbiendo poco a poco.

Esta fertilización es la más recomendada para los usuarios medicinales, sobretodo aquellos inmunodeprimidos, porque los frutos producidos no tendrán ningún resto de componentes químicos. 

Además, el aroma y calidad de los frutos compensarán el cambio. 

En este tipo de cultivo, la cantidad de Cannabis resultante es ligeramente menor. Sin embargo, se pueden conseguir abundantes cantidades y una buena calidad.

Por último esta forma de cultivo es más amigable con el medio ambiente, y podemos cuidar nuestras plantas sin dañar el agua y suelo que utilizamos.

El Cultivo ecológico

Ya que hablamos de las diferencias entre ambos, queremos comentar cuáles son los aspectos que debemos tener en cuenta en el cultivo ecológico, aparte de utilizar fertilizantes orgánicos, claramente. Estos son:

  1. El suelo en el que cultivemos debe ser rico en microorganismos, sanos y activos. Como comentamos, los nutrientes primero deben ser transformados por los microorganismos. Por lo tanto, para nuestras plantas crezcan de forma óptima, es fundamental preocuparnos de este aspecto. 
  2. Aportar alimentos de liberación rápida y lenta, para que estén disponibles durante todo el proceso de cultivo. El suelo en el que cultivemos debe ser rico en nutrientes durante toda la vida de la planta. No es suficiente con aportar nutrientes de liberación rápida como el humus de lombriz, también se requieren nutrientes de liberación lenta que eviten que tengamos carencias al final del ciclo. 
  3. El pH del sustrato debe estar entre los rangos adecuados, para que haya una mayor cantidad de microorganismos. Los rangos recomendados son entre 6 – 6.5 cuando el sustrato está nuevo, y entre 5.5 – 6.5 cuando está en uso, ya que los microrganismos acidifican el suelo. Lo bueno es que prácticamente no deberás preocuparte una vez analizado el sustrato porque los microorganismos regulan por sí mismos tanto el pH, como la EC, en el cultivo.
  4. Control exhaustivo del riego, en forma y frecuencia. Esto se debe a que necesitamos cuidar tanto a los microorganismos como a la planta. A medida que hay más agua en los maceteros, las raíces de la planta tienen una menor oxigenación. Por lo que llevar un riego ordenado es fundamental para que la planta se mantenga hidratada, y oxigenada al mismo tiempo, y se mantenga también la microvida.

Esperamos que te haya servido esta info. Como siempre, si tienes dudas, o comentarios, escríbenos a nuestras redes sociales, y estaremos encantados de contestarte:

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Un saludo y hasta la próxima.

House of Weed




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